viernes, 27 de abril de 2007

Estrofa de Agua

Romance del Duero


Río Duero, Río Duero,
nadie a acompañarte baja,
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.

Indiferente o cobarde
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.

Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.

Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.

Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.

Río Duero, Río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada

sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en sus espumas
palabras de amor, palabras.


Gerardo Diego
Fotografía de Galatea.

1 comentario:

Hipatia dijo...

"... eterna estrofa de agua..."
¡Qué bonito, Epicuro!
Muchas gracias.
Besos desde la Enterprise.